Obispo de Caacupé insta a no postergar lo esencial por las urgencias cotidianas
Durante la misa de este domingo, monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de la Diócesis de Caacupé, exhortó a los fieles a distinguir entre lo importante y lo urgente, a partir de la parábola del banquete de bodas relatada en el Evangelio de Mateo.
El religioso explicó que los primeros invitados rechazaron la convocatoria porque estaban ocupados con sus tierras, negocios y asuntos personales. A partir de este pasaje, advirtió que las personas pueden terminar relegando aquello que realmente importa por atender compromisos que consideran impostergables.
“Dejaron lo esencial por lo circunstancial”, expresó Valenzuela al referirse a los invitados que rechazaron la invitación al banquete.
El obispo trasladó esta enseñanza a la vida cotidiana y mencionó situaciones en las que las obligaciones laborales, los quehaceres domésticos y otras preocupaciones se convierten en excusas para postergar la participación en la misa y los momentos de oración.
También señaló que esta dificultad se presenta en las relaciones familiares, cuando el trabajo absorbe el tiempo que debería dedicarse a los hijos y a la convivencia. En ese sentido, instó a no descuidar el diálogo familiar ni el cuidado de la salud por cumplir indefinidamente con otras obligaciones.
Valenzuela recordó además el ejemplo de San Francisco de Asís, destacando su compromiso con el Evangelio, la sencillez, la fraternidad y la reconciliación.
Finalmente, invitó a los fieles a evitar que el dinero, el poder, el trabajo o los placeres se conviertan en prioridades que los alejen de Dios, especialmente en el camino de preparación para las celebraciones en honor a la Virgen de Caacupé.
“Dios es demasiado grande para que le demos solo una parte de nuestro corazón”, manifestó.