Fuga en Emboscada: hallan cuerdas en celda y confirman negligencia
El Ministerio de Justicia sumó reveladores detalles técnicos y procedimentales sobre la fuga de dos internos de alta peligrosidad del Centro Penitenciario de Reinserción Social “Martín Mendoza”, en la ciudad de Emboscada. El viceministro de Política Criminal, Víctor Benítez, confirmó que los reclusos utilizaron cuerdas confeccionadas con sábanas y frazadas de gran volumen, las cuales llamativamente no fueron reportadas durante los controles diarios.
De acuerdo con las grabaciones del sistema de circuito cerrado, a las 18:29 del sábado se realizó la requisa de rutina en la Celda 10 del Módulo 7. Dos agentes penitenciarios ingresaron al espacio y se retiraron sin informar sobre la presencia de ningún elemento prohibido.
“Por el volumen que tienen esas cuerdas hechas de sábanas y frazadas, es absolutamente imposible que no hayan sido advertidas durante la requisa. En los videos no se observa que se les haya facilitado ese material con posterioridad, lo que indica que los elementos ya estaban dentro de la celda. De hecho, al escapar por la ventana, se observa a los reos llevar las sogas en los brazos y en un bolso”, explicó el viceministro Víctor Benítez.
Omisión de rondas y complicidad en puerta
A la omisión de los objetos prohibidos dentro de la celda se sumó el incumplimiento sistemático de los protocolos de vigilancia exterior. Las normativas de seguridad del penal establecen la realización de rondas perimetrales de control cada una hora.
Sin embargo, el viceministro confirmó que durante toda la noche del percance no se ejecutó ningún recorrido perimetral. De haberse cumplido con el patrullaje de rutina, los guardias habrían sorprendido a los reclusos en el momento exacto en que escalaban los muros de contención.
Sumario e investigación penal
Las falencias detectadas en la auditoría del Ministerio de Justicia se suman a las imputaciones y detenciones dispuestas por la fiscala Fabiola Sosa, quien ordenó la aprehensión de cuatro guardiacárceles tras descubrirse además la extracción no autorizada de un bolso repleto de teléfonos celulares y chips pertenecientes a internos del sector de alta seguridad.
Las autoridades concluyeron que, más allá de la tecnología o el equipamiento disponible en los nuevos centros penitenciarios, la falla en el factor humano y la complicidad directa terminaron vulnerando los anillos de control de la penitenciaría.
LA TRIBUNA