CARTA ABIERTA DE PARTE DE UN OYENTE
COMUNICADO DE REPUDIO A LA FALTA DE GESTIÓN EDUCATIVA EN PEDRO JUAN CABALLERO
La comunidad educativa de Pedro Juan Caballero manifiesta su absoluto repudio a la deficiente gestión de la Supervisión Educativa en la distribución equitativa de los alumnos en las instituciones de la ciudad. La reciente decisión de cerrar los cursos del turno tarde del Colegio Nacional General Genes, debido a la baja matrícula, es una muestra clara de la falta de planificación y visión estratégica en el sistema educativo local.
Mientras esta institución enfrenta el cierre de secciones con apenas 5 o 6 alumnos en cada grado, en otras instituciones, como el Colegio San Ramón en el turno mañana, la superpoblación escolar es alarmante, con más de 40 estudiantes por aula en los mismos niveles. Esta desigual distribución afecta directamente la calidad educativa y expone la ineficiencia de las autoridades encargadas de la supervisión y planificación.
Además, es inaceptable que muchos estudiantes deban recorrer más de 10 kilómetros a pie desde sus barrios para asistir a instituciones sobrecargadas de alumnos, cuando existen colegios con infraestructura adecuada que podrían recibirlos, si hubiera una correcta gestión de matrículas y recursos. Esta falta de equidad y desorganización no solo afecta el rendimiento académico de los estudiantes, sino que también pone en riesgo su bienestar y seguridad.
La comunidad educativa exige:
1. Una revisión inmediata de la distribución de alumnos en las instituciones de Pedro Juan Caballero, garantizando cupos adecuados en todas las escuelas y colegios.
2. Que la Supervisión Educativa rinda cuentas sobre los criterios utilizados para el cierre de secciones y la reasignación de docentes.
3. Que se implementen políticas educativas responsables que eviten la sobrepoblación en algunas instituciones y el cierre injustificado de otras.
4. Un diálogo abierto entre autoridades, docentes, padres y estudiantes para definir soluciones reales y justas para el sistema educativo local.
No aceptaremos más improvisación ni decisiones arbitrarias que perjudiquen a nuestros niños y jóvenes. La educación es un derecho, y exigimos que sea gestionada con seriedad, equidad y responsabilidad.
Rosalino Gimenez.
