Una Iglesia abierta a “todos, todos, todos”: el legado del papa Francisco, a un año de su fallecimiento
Así lo destaca un informe publicado este martes por la agencia EFE, en el que colaboradores cercanos y periodistas vaticanos reflexionan sobre el pontificado del primer papa jesuita y latinoamericano.
El padre Antonio Spadaro, uno de los colaboradores más cercanos de Bergoglio y exdirector de la revista La Civiltà Cattolica, afirma que Francisco “no dejó un sistema de normas ni un marco institucional, sino una tensión espiritual que sigue presente en el gobierno eclesial”.
“Para la Iglesia, el legado decisivo de Francisco es una nueva —o mejor dicho, una redescubierta— forma de concebirse a sí misma”, explica Spadaro, actualmente subsecretario del Dicasterio para la Cultura y la Educación.
La Iglesia como “hospital de campaña”
Spadaro recuerda la imagen que usó Francisco desde el inicio: la Iglesia como un hospital de campaña, donde no se trata de “medir el colesterol de los heridos, sino de salvar vidas”.
“Francisco afirmó que la Iglesia debía ser un hospital de campaña y que no era momento de medir el colesterol de los heridos, sino de salvar vidas. Contenía un diagnóstico dramático de nuestro tiempo que ha demostrado ser acertado”, señala.
Según el jesuita, una de las enseñanzas que más ha calado es la misericordia, que se ha convertido en el eje central de la acción pastoral. Prueba de ello es que el papa León XIV ha continuado iniciativas como los ambulatorios en la Plaza de San Pedro, comidas con los más necesitados y la atención a los migrantes, con visitas a Canarias y Lampedusa.
Sinodalidad y discernimiento
Otro gran aporte, según Spadaro, es la sinodalidad: no como un procedimiento burocrático, sino como una forma de vivir la comunidad, escuchando antes de imponer, valorando la pluralidad.
“La sinodalidad es el método que Francisco ha ofrecido para transformar esta posible fragmentación en riqueza: mesas donde las personas se reúnen, escuchan antes de reaccionar”, explica.
Además, destaca el discernimiento espiritual como brújula para navegar la complejidad, en lugar de buscar respuestas prefabricadas o rigidez ideológica.
“Nos ha hecho dar un salto de fe”
El periodista vaticano Salvatore Cernuzio, autor de un retrato íntimo de Bergoglio, subraya el cambio de lenguaje impulsado por Francisco: “Cuando hablamos de defender la vida, también nos referimos a la vida de los migrantes, los ancianos, las personas que sufren. Eso es lo que nos ha hecho dar un salto de fe”.
Cernuzio recuerda especialmente el mensaje a los jóvenes en Lisboa: “Todos, todos, todos…”, que resume la visión de una Iglesia con las puertas abiertas, donde nadie se sienta excluido.
“Una iglesia con las puertas abiertas. Todos nos sentimos dentro de la iglesia, acompañados, encaminados por un sendero, que ahora vemos que también sigue el papa León XIV”, concluye.
