Celeste Amarilla redobla apuesta contra Mbappé y apunta a complot de la FIFA con Conmebol y Gobierno: «No me subestimes»
La senadora Celeste Amarilla ratificó este martes su postura tras el revuelo internacional por sus declaraciones contra el futbolista Kylian Mbappé. La legisladora aseguró que el conflicto escaló más allá de lo personal y responde a intereses fácticos de la FIFA.
«Mbappé y yo somos dos piezas en el tremendo ajedrez del poder», afirmó la parlamentaria durante una conferencia de prensa. Según la senadora, el futbolista es solo una figura contratada y el trasfondo de la situación es una estrategia para ejercer presión política.
Amarilla lanzó una advertencia directa al jugador francés tras las repercusiones del caso. «No me subestimes, Mbappé. Acá ya le metimos preso a Ronaldinho por corruptito», disparó, enfatizando que no teme a posibles acciones legales en su contra.
La parlamentaria calificó la reacción del Gobierno paraguayo como «abyecta». Aseguró que el Ejecutivo se apresuró a emitir comunicados despegándose de sus comentarios tras recibir presiones externas, puntualmente señalando al presidente de la FIFA.
«Infantino le da órdenes a Alejandro Domínguez», sentenció la senadora. Según su análisis, el titular de la FIFA es el verdadero orquestador de las presiones, llegando a calificar al mandatario francés, Emmanuel Macron, como un «secretario» del organismo.
La legisladora cuestionó la falta de defensa hacia los futbolistas paraguayos por parte de las autoridades deportivas. «¿Quién les defendió? Están callados por la plata», reclamó, apuntando directamente contra Alejandro Domínguez y Robert Harrison.
Sobre las críticas recibidas por sus expresiones pasadas, Amarilla admitió estar en un proceso de «deconstrucción». Explicó que es parte de una generación marcada por prejuicios sociales y pidió paciencia mientras construye una nueva postura.
«A todos les doy, ese fue un desatino», admitió sobre el origen de sus declaraciones. Aseguró que ya borró las publicaciones originales y que su objetivo ahora es lograr una transición personal capaz de convivir con los estándares actuales.
Respecto a su investidura, la senadora fue tajante al señalar que se mantiene intacta. Calificó de «doble moral» la postura de sus colegas de bancada, quienes criticaron su accionar mientras, según ella, utilizan términos discriminatorios en privado.
Finalmente, Amarilla sentenció que no pedirá disculpas por su defensa de la soberanía nacional. «Yo no le debo disculpas a Paraguay, esto lo hice por Paraguay», concluyó, reafirmando que no permitirá ser silenciada ante los agravios internacionales.
