México, clasificado: se impuso ante Corea del Sur y aseguró el primer puesto en el Grupo A del Mundial
Cuando en el entretiempo enfocaban a las tribunas, la preocupación estaba instalada en los miles que copaban el estadio de Guadalajara. México sólo no podía con Corea del Sur si no que cerraba el primer tiempo mirando cómo Son comenzaba a exponer los errores locales.
Los mexicanos, con más tranquilidad que en el partido inaugural, imaginaron un partido a un ritmo calmo. Los coreanos aceptaron el desafío, le dejaron la pelota, pero en cuanto la recuperaban, aceleraban. Si bien en el ataque hacían la gran Wanchope Abila, eso de jugar al límite del último hombre para zafar del offside, terminaban con el mismo resultado: siempre adelantados. Más allá de eso, la sensación era que si ajustaban esas diagonales, iba a complicarlos. Mientras, un buen cabezazo de Quiñones era poco como saldo de ataque para el Tri.
Pero está claro que Javier Aguirre sabe dónde y cómo resetear a sus jugadores. Como contra Sudáfrica, el equipo salió a jugar con otra actitud. Unos diez metros más adelante y presionando en la salida, en dos minutos ya había puesto a Gallardo mano a mano. Aunque los partidos se rompen de la forma menos pensada. ¿O acaso alguien podía imaginar que un arquero con la experiencia de Kim se podía mandar semejante blooper chocando con su propio compañero y regalándole el gol a Romo?
