Cárceles siguen funcionando como un mercado donde todo tiene precio
Según afirmó, el sistema penitenciario sigue funcionando bajo una lógica de mercado ilegal en la que los beneficios y privilegios se obtienen mediante pagos.
“Esta es la expresión de la cárcel mercado, donde todo tiene precio, donde se paga y con el dinero se consigue desde traslados hasta ubicaciones específicas”, señaló. Agregó que las medidas adoptadas en los últimos años no lograron desactivar los mecanismos de compra y venta que operan dentro de los centros penitenciarios.
“Hoy el sistema penitenciario, en sus 20 penitenciarías, es como una usina productora de dinero. Ya no le vendían el celular a Rotela, sino que le alquilaban el celular, porque así recaudaban más dinero”, expresó.
Martens consideró que el principal problema radica en la falta de controles permanentes y en la fragmentación institucional. Asimismo, mencionó que varias penitenciarías del país aún no registraron los cambios anunciados por las autoridades.
“Hace falta equipo técnico, infraestructura, inversión y personal capacitado. Hoy las cárceles siguen siendo un escritorio del crimen organizado”, concluyó.
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