Siete tragos sostienen un antiguo rito que cada agosto renueva la tradición
El inicio de agosto vuelve a instalar una de las expresiones culturales más representativas del país. Miles de personas consumen siete tragos de carrulim en ayunas con la creencia de espantar la mala suerte, atraer prosperidad y comenzar el nuevo ciclo bajo buenos augurios.
La bebida preparada tradicionalmente con caña, ruda y limón forma parte del patrimonio popular paraguayo y tiene raíces en antiguas costumbres heredadas de los pueblos guaraníes. El ritual suele compartirse entre familiares, amigos y vecinos, quienes mantienen viva una práctica transmitida entre generaciones.
Este año, además de la receta tradicional, el público encontrará nuevas variantes. Javier Torres, titular del espacio cultural Terere Literario del Paseo de los Yuyos del Mercado 4, explicó a La Tribuna que estarán disponibles un carrulim levantol, preparado con caña, ruda, hoja de catuaba y una pequeña cantidad de macho toro, además de una versión energética con caña blanca, ruda, limón y kapi’i katî, y otra depurativa que incorpora cedrón. Los precios partirán desde G. 10.000.
Quienes prefieran evitar la bebida podrán adquirir las tradicionales siete hierbas para el tereré, compuestas por agosto poty, verbena, pyno’i, cedrón, ka’a piky, toronjil y tarope.
Mitos y verdades
En torno al preparado, también resurge la creencia del denominado cambio de sangre. Sin embargo, el jefe de Clínica Médica del Hospital de Especialidades Quirúrgicas IPS Ingavi, el doctor Carlos Centurión, aclaró que no existe evidencia científica que demuestre que la sangre cambie durante este período ni que requiera ser purificada. Señaló que la tradición probablemente surgió en épocas en que agosto coincidía con una mayor presencia de enfermedades respiratorias y escasez de alimentos. Con el tiempo, el consumo de carrulim quedó asociado simbólicamente al deseo de preservar la salud.
Centurión recordó que tampoco existen estudios que demuestren que el carrulim prevenga enfermedades o sustituya vacunas, medicamentos o tratamientos médicos. Advirtió que el consumo excesivo de alcohol es perjudicial y que la ruda, aunque sea una planta natural, puede provocar intoxicaciones, afectar el hígado, los riñones y el sistema nervioso. Está contraindicada durante el embarazo.
