Ruta PY08, trampa mortal: choque fatal en San Pedro vuelve a exponer el abandono vial
Las víctimas fatales fueron el doctor Guillermo Cristaldo y su madre, María Cristaldo, ambos oriundos de Pedro Juan Caballero, quienes viajaban a bordo de un automóvil que colisionó con un camión de gran porte.
De acuerdo con los primeros reportes, tras el impacto el vehículo menor quedó severamente dañado, lo que provocó la muerte casi instantánea de sus dos ocupantes. Un tercer pasajero fue rescatado con vida por voluntarios de los cuerpos de emergencia y derivado de urgencia a un centro asistencial de Santa Rosa del Aguaray, donde permanece internado en estado delicado bajo estricta observación médica.
El conductor del camión involucrado fue sometido a la prueba de alcoholemia, cuyo resultado dio negativo. Mientras tanto, agentes policiales y del Ministerio Público iniciaron las diligencias para esclarecer las circunstancias exactas del choque, aunque el contexto vial vuelve a colocarse en el centro del debate.
El tramo de la ruta PY08 donde se produjo el accidente arrastra desde hace años severos problemas de infraestructura. Conductores que circulan habitualmente por la zona advierten sobre la presencia constante de baches profundos, sectores con el asfalto prácticamente destruido y señalización deficiente, condiciones que obligan a maniobras riesgosas y reducen drásticamente los márgenes de reacción ante cualquier imprevisto.
Vecinos y usuarios frecuentes de esta vía sostienen que, lejos de recibir mantenimiento adecuado, el corredor se ha transformado en una trampa permanente para vehículos livianos y de gran porte. En ese contexto, el nuevo hecho fatal vuelve a poner bajo la lupa la responsabilidad de las autoridades encargadas del mantenimiento vial y la falta de respuestas estructurales ante una problemática que ya se cobró numerosas vidas en San Pedro.
Mientras avanza la investigación para determinar responsabilidades puntuales en este caso, el reclamo ciudadano se intensifica: el estado crítico de la ruta PY08 no es una novedad, pero cada nuevo accidente convierte la desidia en una tragedia imposible de ignorar.
EL NACIONAL
