Suspenden ambulancias a IPS por 8 meses de mora
El consorcio Gese I integrado por SASA, GEMA, PEMM y EME, tiene un contrato de G. 7.500 millones. El IPS ya había ejecutado G. 5.515.674.249, según datos de la Dirección de Contrataciones Públicas. Las empresas refirieron que comunicaron la decisión, tanto al IPS como a los pacientes que dependen de los traslados programados y de urgencia.
Según representantes del sector, la suspensión se produce en un momento especialmente delicado, ya que la nueva licitación para el servicio de ambulancias se encuentra frenada sin alternativas para cubrir el servicio. El presidente Isaías Fretes había solicitado parar y revisar un nuevo llamado para este servicio por USD 1,6 millones.
Las empresas explicaron que el contrato vigente funciona por prestación por demanda. Es decir, solo se factura por los traslados efectivamente realizados y la asignación de cada servicio está a cargo de IPS, que determina qué pacientes requieren movilización y el nivel de complejidad correspondiente.
Según el portavoz del consorcio, Enrique López Arce, entre los usuarios más afectados se encuentran los pacientes dializados, que requieren traslados programados de forma periódica para acceder a sus tratamientos. También se verán comprometidos los servicios de mediana y alta complejidad, utilizados para derivaciones entre hospitales y atención de pacientes críticos.
Desde el consorcio sostienen que existe una percepción errónea de que el servicio consiste únicamente en el alquiler de ambulancias. Afirman que el vehículo representa apenas una parte del costo operativo, mientras que la mayor inversión corresponde al personal médico especializado, paramédicos, enfermeros, choferes, sistemas de despacho, monitoreo permanente, medicamentos, oxígeno y equipamiento de soporte vital.
Explicaron además que incluso las ambulancias catalogadas como de baja complejidad cuentan con desfibriladores, insumos de emergencia y personal entrenado para responder ante complicaciones durante el traslado.
En los casos de alta complejidad, las unidades funcionan como verdaderas terapias intensivas móviles equipadas para la atención crítica.
DEFENSA DE LA TERCERIZACIÓN. Los prestadores señalaron que comprenden el proceso de revisión administrativa impulsado por la nueva gestión del IPS, encabezada por Isaías Fretes, pero advirtieron que la interrupción prolongada del servicio podría tener consecuencias directas sobre la atención de los asegurados.
También recordaron que históricamente los intentos de la previsional por operar una flota propia de ambulancias enfrentaron problemas de mantenimiento, reposición de equipos y disponibilidad de personal especializado, razón por la cual la tercerización fue adoptada como complemento a los recursos institucionales. Con la suspensión vigente
