Requisan pabellón del PCC en Coronel Oviedo e incautan celulares y armas
Un operativo de requisa realizado durante la madrugada de este viernes en la Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo permitió incautar un total de 24 teléfonos celulares, 21 cargadores, 28 armas blancas y dos armas caseras tipo lanza, además de otros objetos cuya tenencia está prohibida dentro del establecimiento.
La intervención se concentró en un pabellón ocupado por personas privadas de libertad vinculadas al Primer Comando Capital (PCC) y contó con un importante despliegue de seguridad. De acuerdo con los datos preliminares, el procedimiento se desarrolló sin incidentes y permitió retirar los elementos antes de que pudieran ser utilizados dentro del penal.
La requisa forma parte de los controles implementados para reforzar la seguridad en los establecimientos penitenciarios y evitar la circulación de objetos prohibidos entre las personas privadas de libertad.
Buscan reforzar el control dentro de los penales
El Ministerio de Justicia viene impulsando controles y procedimientos de seguridad dentro de las penitenciarías como parte del denominado Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria.
La cartera sostiene que una de las prioridades del nuevo esquema es recuperar y mantener el control de los establecimientos, además de fortalecer la seguridad y generar condiciones orientadas a la reinserción social. En su informe de gestión, el Gobierno señaló que, mediante intervenciones coordinadas entre el Ministerio de Justicia, la Policía Nacional y las Fuerzas Militares, se busca impedir que organizaciones criminales mantengan estructuras de mando dentro de las cárceles.
El Ministerio también ha señalado que los desafíos del sistema penitenciario incluyen el control interno, el seguimiento de las personas privadas de libertad y la profesionalización de los funcionarios encargados de la seguridad.
Celulares, un foco de preocupación
La presencia de teléfonos celulares dentro de las cárceles constituye uno de los principales objetivos de las requisas, debido a que estos dispositivos pueden ser utilizados para mantener comunicaciones no autorizadas y, eventualmente, coordinar actividades ilícitas desde el interior de los establecimientos.
De hecho, en julio pasado una intervención de gran despliegue en la propia Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo terminó con la incautación de alrededor de 500 celulares, en el marco de investigaciones relacionadas con presuntas estafas mediante sistemas informáticos. Aquel procedimiento movilizó a unos 300 agentes, entre efectivos policiales, personal táctico antimotines y funcionarios penitenciarios.
El antecedente evidencia la dimensión que puede alcanzar el ingreso y utilización irregular de dispositivos de comunicación dentro de los centros penitenciarios.
Las armas también son objeto de control
Las autoridades penitenciarias mantienen además controles sobre armas blancas y elementos de fabricación casera que puedan ser utilizados para agresiones o alteraciones del orden.
En procedimientos anteriores realizados en distintos establecimientos del país se encontraron estoques, lanzas, armas blancas artesanales y otros objetos prohibidos. En una requisa preventiva realizada en Emboscada, por ejemplo, el Ministerio de Justicia informó sobre la incautación de armas blancas de fabricación casera, estoques, una lanza y otros elementos.
En Coronel Oviedo también existen antecedentes de intervenciones similares. En una requisa realizada años atrás fueron hallados celulares, armas blancas y otras sustancias y objetos prohibidos, lo que llevó a las autoridades a anunciar un refuerzo de los controles.
Requisa terminó sin incidentes
El procedimiento desarrollado este viernes en el pabellón ocupado por miembros del PCC concluyó sin enfrentamientos ni otros incidentes, según los datos preliminares.
Los elementos incautados quedaron bajo resguardo de las autoridades correspondientes, mientras continúan las verificaciones dentro del establecimiento para determinar las circunstancias en que ingresaron los objetos prohibidos y establecer eventuales responsabilidades.
Las autoridades penitenciarias mantienen la estrategia de realizar inspecciones periódicas en los establecimientos como parte de las medidas destinadas a fortalecer la seguridad interna y evitar que las cárceles sean utilizadas para actividades delictivas.

EL NACIONAL
