Linfoma: cuando la innovación en tratamientos le da una segunda oportunidad a la vida
El linfoma es una enfermedad que afecta directamente al sistema inmune,
específicamente a los linfocitos, células encargadas de defender al organismo frente a
las infecciones. En este tipo de cáncer, las células anormales se ubican principalmente
en los ganglios, el bazo o el hígado y, en algunos casos, en otros órganos. Entre los
síntomas más frecuentes se encuentran la sudoración profusa, la pérdida brusca de
peso, la aparición de tumoraciones en el cuello, la ingle o las axilas, la fatiga y el dolor
o aumento del tamaño abdominal.
Aunque los factores de riesgo de la enfermedad no están del todo definidos, la
comunidad médica coincide en que el diagnóstico precoz es clave: cuanto antes se
detecta el linfoma, más efectivo es el tratamiento y mayores son las probabilidades de
curación.
En los últimos años, el abordaje del linfoma ha experimentado avances significativos.
Según explica la Dra. Alana Von Glasenapp, médica de planta de Hematología del
Instituto de Previsión Social (IPS) y hematóloga de Hematocenter, “el linfoma ha
evolucionado desde el diagnóstico hasta los tratamientos propuestos, y las
oportunidades que hoy tienen los pacientes de recibir terapias innovadoras, con menos
toxicidad y mejores tasas de supervivencia, le han dado un giro a esta enfermedad”.
La especialista destaca que, gracias al acceso a nuevas terapias, pacientes que habían
recibido previamente múltiples tipos de tratamiento sin responder a ninguna de ellas, es
decir, pacientes refractarios; lograron alcanzar la remisión completa. Uno de estos
casos fue presentado recientemente en unas jornadas científicas internacionales: un
paciente paraguayo, sometido a un tercer esquema de tratamiento con un anticuerpo
biespecífico, alcanzó la remisión completa, y los estudios posteriores al trasplante de
médula confirmaron que ya no había rastros de la enfermedad.
“Considero que el acceso a un mejor diagnóstico permite decidir qué pacientes son
candidatos a terapias más intensivas y cuáles se van a beneficiar de terapias menos
tóxicas. Una vez que el paciente tiene un diagnóstico completo, poder acceder a
terapias innovadoras de manera más precoz va a permitir tener pacientes más enteros
a la hora de recibir estos tratamientos”, señala la Dra. Von Glasenapp al ser consultada
sobre el principal desafío que enfrenta Paraguay para que estos avances lleguen a más personas.
Una segunda oportunidad de vida
Víctor Rubén Díaz es uno de los pacientes que hoy puede contar su historia gracias al
acceso a un tratamiento innovador, luego de que otras alternativas terapéuticas no
dieran resultado. “La posibilidad de contar con un medicamento que pudiera ayudarme
a curarme significó muchísimo. En ese momento representó una nueva esperanza de
vida, la posibilidad de seguir adelante y, sobre todo, de continuar disfrutando de mi
familia, que también sufrió y me acompañó mucho durante todo este proceso”, relata.
El acceso al tratamiento no estuvo exento de obstáculos. La familia debió recurrir a un
recurso de amparo para poder iniciarlo, un proceso que, gracias a la buena
predisposición de las autoridades, permitió comenzar la terapia. Hoy, a seis meses de
su trasplante de médula, Víctor lleva una vida prácticamente normal, sin dolores ni
molestias, y aguarda la autorización médica para retomar plenamente sus actividades y
su trabajo.
“Sería muy importante contar con mayor disponibilidad de tratamientos innovadores,
para que los pacientes puedan acceder a ellos en el momento en que los necesiten.
Cuando se trata de una enfermedad como el cáncer, el tiempo es fundamental. Hay
pacientes que no pueden esperar”, afirma.
Casos como el de Víctor confirman que, cuando la innovación terapéutica llega a
tiempo, es posible salvar vidas y mejorar sustancialmente la calidad de vida de las
personas con linfoma. En este Día Mundial del Linfoma, especialistas y pacientes
coinciden en un mismo mensaje: agilizar los procesos de acceso a los tratamientos y
ampliar la disponibilidad de terapias innovadoras es fundamental para que más
pacientes en Paraguay puedan tener la oportunidad de curarse.
