La palabra poética de Carmen Soler en las tablas con “Fugaz”
Ella parte agitada de en medio del público. Paty Galeano es Carmen. De principio a fin de la obra sostiene una interpretación vivaz, intensa, con la intensidad justa para encarnar la convicción, la fortaleza, la fiereza también, de una mujer sostenida en el ejercicio de la palabra y en la lucha revolucionaria.
Ella, Carmen, Paty-Carmen, nos conecta con la palabra poética que es denuncia y es rabia y es dolor sin llegar al panfleto, sin perder la cáscara esencial, la coraza y el contenido de lo sublime, de lo sencillo y profundo, de lo directo y lo metafórico.
La palabra poética de Carmen Soler dibuja la estructura de la obra en la que ella misma se nos presenta, nos habla, nos mira, nos interpela.
Tierra, pan y trabajo. Tierra que es suelo de la patria que se abandona y a la que se vuelve, que se sufre, que se ama, que se vive.
Tierra en el escenario. Pan que es el elemento compartido entre hombres y mujeres, el pan que se da, el pan que nos falta, el pan que se comparte.
Pan en el escenario. Trabajo en la palabra, la palabra como trabajo, la palabra como herramienta de lucha, como herramienta de resistencia, la palabra como vida.
La cuidadosa composición de la escenografía, sin excesos, posibilita la compenetración con la puesta. A un lado, una araña de hojas de papel cuelga casi permanentemente iluminada. Trabajo en el escenario, las palabras de Carmen.
El trabajo de luces realizado por Martín Pizzichini completa a la perfección la intención del ambiente, de los momentos, de la construcción del relato, y sitúa los escenarios de la prisión, de la soledad, de la ausencia misma de la luz por momentos.
Al destacable montaje de luces se complementa la musicalización en vivo de parte de Gabriel Cáceres y Julia Peroni, que con cello, voces, percusión y otros artilugios sonoros encumbran varios momentos de la puesta escénica y dramática, incluyendo el luminoso final.
Nuestra Carmen en escena transita por la desesperanza, la angustia, el anhelo por lo que se cree perdido (libertad, seres queridos), por la furia ante la opresión bárbara de la dictadura que la mantiene presa, la tortura, la somete al sufrimiento físico severo, a la soledad punitiva, que intenta quebrar su integridad.
Entre versos interpretados con una expresividad envolvente y un despliegue escénico y coreográfico muy bien logrados Paty-Carmen nos lleva con ella a los diferentes paisajes de su vida declamada.
En medio y a pesar de la persecución y la tortura, nos lleva también al lugar de la alegría, de la ternura, de la fe en el amor y en el porvenir. Nos dice en un momento:
Me siento culpable de estar sana
de que me guste la vida y la alegría
de escribir poesía.
No tengo otra forma de luchar
y eso también es culpa mía.
Fugaz es una aproximación escénica-poética a la obra y vida de Carmen Soler.
Nos lleva a su palabra sin mayores pretensiones que la de hacérnosla conocer, valiéndose de herramientas escénicas bellísimas.
Es un hermoso homenaje a quien quizá sea aún una de las poetas menos reconocidas en relación al valor de su obra.
Fugaz volverá a escena en los meses próximos, a estar atentos/as.
Ficha técnica:
Intérprete: Patty Galeano.
Música en vivo y diseño sonoro: Gabriel Cáceres, Julia Peroni.
Dirección y adaptación: Christian Olmedo.
Asistencia coreográfica: Nastia Goiburú.
Escenografía: Hugo Matto.
Diseño gráfico: Deo Aquino.
Fotografia: Mayeli Villalba.
Videos: Santi Carneri.
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Asistencia de Producción: Laura Riveros.
Producción General: Pluma Verde Teatro. / portal digital e’a/
