Hugo Javier muestra signos de mejoría a 48 horas de su ingreso a Itauguá entre versiones cruzadas del incidente en su celda
A 48 horas de su ingreso a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Nacional de Itauguá, el exgobernador de Central, Hugo Javier González, presenta indicios de mejoría en su estado de salud. Según el médico a cargo, se observó la aparición de reflejos, un dato calificado como «muy alentador». También se remarcó que su estado no empeoró durante ese lapso y que la presión intracraneal se mantiene estable, por lo que no fue necesaria una nueva intervención quirúrgica. Continúa en análisis si el origen del cuadro fue un accidente cerebrovascular o un traumatismo directo.
Cómo comenzó el caso
González, privado de libertad en la Penitenciaría La Esperanza, fue hallado inconsciente en el baño de su celda la noche del 6 al 7 de septiembre por uno de sus compañeros de reclusión, con contusiones en el rostro y signos de traumatismo de cráneo. Fue trasladado por la sanidad penitenciaria al Hospital de Trauma y luego al Hospital de Barrio Obrero, donde ingresó convulsionado e intubado, antes de ser derivado a la UCI del Hospital Nacional de Itauguá. Un diagnóstico preventivo inicial de accidente cerebrovascular (ACV) fue descartado por el neurocirujano de Itauguá, que halló un hematoma epidural y una lesión de origen traumático, aunque horas después el mismo médico señaló que no podía descartarse por completo un ACV.
Un dictamen médico forense, elaborado para verificar su estado de salud general y no para determinar causalidad, confirmó lesiones externas (equimosis en el rostro, la mano y el antebrazo), un hematoma extracraneano con fractura del hueso frontal y hemorragias intracraneales. El propio dictamen aclaró de forma expresa que no resulta prudente establecer una relación causal única ni la secuencia temporal de esos hallazgos, es decir, no confirma ni descarta que haya existido una agresión.
El 8 de septiembre trascendió además que González fue diagnosticado con meningitis a neumococo, detectada tras el análisis del líquido cefalorraquídeo extraído mediante un catéter de drenaje cerebral que le fue colocado.
La hipótesis de la fiscalía y las versiones cruzadas
El Ministerio Público difundió un comunicado con una hipótesis preliminar de caída accidental en el sanitario de la celda, en base al desnivel del piso, la poca iluminación y la ausencia de heridas defensivas, aunque aclaró que no descarta otras hipótesis mientras continúa la investigación. El abogado de González, Bernardo Villalba, también se inclinó por la hipótesis de un accidente, al no hallarse hematomas en otras partes del cuerpo, aunque remarcó que la determinación final corresponde a los médicos.
El caso escaló políticamente cuando el precandidato presidencial Miguel Prieto acusó, sin pruebas, que se trató de un intento de «liquidar» a González para silenciarlo, una versión que ningún vocero oficial confirmó y que se mantiene como una interpretación personal no verificada.
Reacciones dentro del oficialismo
En los últimos días, distintas figuras políticas se pronunciaron sobre la situación de González. El abogado Óscar Tuma, quien impulsó su ingreso a la política en 2016 antes de su posterior pase al movimiento Honor Colorado, se comunicó con Villalba para ofrecer su colaboración, y señaló que, tras la repercusión mediática del caso, las instituciones comenzaron a proveerle la atención que necesita.
ÑANDUTI
