En Caacupé cuestionan la indiferencia y claman por más empatía
Durante la misa en Caacupé, este domingo, el monseñor Ricardo Valenzuela trasladó su reflexión a situaciones concretas de la vida cotidiana y cuestionó la actitud de quienes desaparecen o guardan silencio precisamente cuando otra persona más necesita ayuda. Como ejemplo, habló de los accidentes de tránsito en los que el responsable se da a la fuga y deja a la víctima sin asistencia afrontando junto a sus familias las consecuencias del hecho. “Cuanto más se necesita, ahí se desentiende”, expresó Valenzuela al referirse a estas situaciones.
El obispo cuestionó así la falta de responsabilidad frente a quien atraviesa una situación de necesidad y planteó que cualquier persona puede encontrarse algún día en una circunstancia similar. Sostuvo que la ayuda no debería depender de la conveniencia personal ni limitarse a los momentos en que resulta fácil acompañar a otro.
También mencionó a quienes viven en situaciones de vulnerabilidad y se encuentran en espacios que describió como periferias difíciles y citó a personas con problemas de adicción y a quienes se dedican a cometer delitos o hacer daño a otros. Para el obispo, también estas personas necesitan acompañamiento y una oportunidad de recuperar la esperanza.
Salir del propio espacio
La reflexión también estuvo dirigida a la tendencia de permanecer alejados de los problemas que afectan a otras personas que de alguna forma necesitan acompañamiento. Afirmó que salir al encuentro de otros implica también asumir riesgos, pero consideró que es preferible involucrarse y enfrentar esas dificultades antes que permanecer indiferente.
Finalmente el monseñor destacó la importancia de la disponibilidad y la generosidad, y cuestionó medir el valor de las personas solo por su tiempo, resultados o méritos. También agradeció a quienes dedican su tiempo a ayudar y recordó que existen múltiples formas de acompañar a quienes atraviesan dificultades.