Ecuador hizo el milagro: venció a Alemania y se metió en los dieciseisavos de final del Mundial 2026
El equipo de Sebastián Becaccece se aseguró como uno de los ocho mejores terceros de la Copa del Mundo.
Foto: Gentileza / Archivo
¿Por qué, si es tercero, Ecuador ya clasificó? Porque ya supera a otros cuatro terceros: tiene cuatro puntos y diferencia de goles de cero. Bosnia tiene las mismas cuatro unidades, pero saldo de -1, y Corea y Escocia se quedaron con solo tres. Además, lo máximo a lo que puede aspirar el tercero del grupo I, Senegal o Irak, es llegar a tres puntos.
El susto del arranque: un gol en contra antes de los dos minutos
Ecuador comenzó dormido y Alemania se la cobró muy temprano. Tras un saque de banda, Florian Wirtz habilitó a Leroy Sané y este dejó sin opciones al portero Hernán Galíndez, en el minuto 2. La defensa reclamó una pierna arriba de Aleksandar Pavlovic, pero la árbitra estadounidense Tori Penso dio luz verde para seguir, con el aval del VAR. Ese gol tempranero ponía a Ecuador contra las cuerdas, y más cuando, poco después, en Filadelfia, Costa de Marfil ya comenzaba a ganarle a Curazao, con lo cual la opción de ser segundo se desvanecía por el llamado ‘desempate olímpico’, que prioriza el duelo directo.El corazón de Ecuador para darle vuelta al partido
Sin embargo, los dirigidos por Sebastián Beccacece le pusieron corazón al asunto. A los 9 minutos, Felix Nmecha perdió un balón saliendo de su campo, Pedro Vite le sacó jugo a la presión y habilitó a Nilson Angulo, que le pegó con el alma desde afuera de las 18. Golazo. La segunda etapa comenzó con otra distracción que pudo costarle cara a Ecuador, cuando Penso sancionó un penalti a favor de Alemania que luego el VAR revirtió. Pero luego las opciones fueron suramericanas.Ya a los 72, un terrible error de Antonio Rudiger dejó a Ecuador cerca del 2-1, con un buscapié que no alcanzó a cazar Gonzalo Plata. Pero la que se perdió en ese momento no la perdonó cuatro minutos después, curiosamente, en una jugada que normalmente es sello del fútbol alemán, un cobro de tiro de esquina. Kevin Rodríguez, que había entrado por Alan Franco, peinó la pelota en el primer palo y Plata metió la punta del zapato frente a un dubitativo Neuer. Por fin, a Ecuador lse le abrió el arco y se ganó un premio enorme.
Fuente: José Orlando Ascencio (EL TIEMPO)
