Cali inicia la demolición de edificios dañados tras el terremoto
La ciudad colombiana de Cali inició este lunes la demolición de los primeros edificios que resultaron gravemente dañados por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el centro-oeste de Colombia el pasado 10 de agosto. La tragedia dejó hasta el momento 331 muertos y 4.505 heridos, mientras continúa la evaluación de miles de inmuebles afectados.
Las autoridades locales informaron que los trabajos se realizarán de manera controlada y exclusivamente con maquinaria, sin recurrir a explosivos, debido al riesgo que estos podrían representar para las construcciones ubicadas en zonas cercanas.
La primera estructura intervenida fue el edificio María Mercedes Lloreda, situado en el barrio Cuarto de Legua, al sur de Cali, una de las zonas golpeadas por el movimiento telúrico.
El inmueble, que contaba con 22 departamentos de aproximadamente 80 metros cuadrados cada uno, sufrió graves daños estructurales, principalmente el colapso de su primer piso. Durante el terremoto, el derrumbe provocó la muerte de Elsa Valencia Giraldo, de 84 años, quien se encontraba en el lugar.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, explicó que la intervención será progresiva para retirar los escombros y desmontar la estructura sin poner en riesgo a los inmuebles vecinos.
Según señaló, el colapso parcial dejó a los pisos superiores asentados sobre el espacio donde anteriormente se encontraba la primera planta, lo que obligó a implementar un procedimiento especial de demolición.
Las autoridades ya identificaron once edificios que serán derribados en esta primera etapa debido al nivel de daño estructural registrado tras el terremoto.
Miles de familias afectadas
La emergencia provocada por el potente sismo dejó una profunda huella en Cali. Solo en esta ciudad se reportaron 154 fallecidos, además de miles de viviendas y edificaciones con diferentes niveles de afectación.
De acuerdo con datos de la Alcaldía, 52.809 familias solicitaron evaluaciones de daños o se declararon afectadas por el terremoto, mientras las autoridades continúan con los trabajos de inspección para determinar cuáles inmuebles pueden ser reparados y cuáles deberán ser demolidos.
La situación también obligó al desplazamiento de cientos de personas. Actualmente, 492 personas permanecen en alojamientos temporales tras perder sus hogares o debido a que sus viviendas fueron declaradas inhabitables.
La reconstrucción, el próximo desafío
El inicio de las demoliciones abre una nueva fase en la respuesta a la catástrofe. Una vez retiradas las estructuras que representan un riesgo, las autoridades deberán avanzar con el proceso de reconstrucción y la reubicación de las familias damnificadas.
El alcalde Eder adelantó que las nuevas viviendas que se construyan tendrán como prioridad a las personas que residían en los edificios demolidos y a aquellas familias que perdieron completamente sus hogares.
La demolición del edificio María Mercedes Lloreda se convirtió así en uno de los primeros pasos visibles de una compleja recuperación. Cali enfrenta ahora el desafío de retirar de forma segura las construcciones que ya no pueden mantenerse en pie y comenzar la reconstrucción de una ciudad que todavía intenta recuperarse de uno de los terremotos más devastadores de los últimos años.
Fuente: DW
