Alarma el aumento de diabetes tipo 2 y la obesidad infantil en Paraguay
En Paraguay, 7 de cada 10 adultos tienen sobrepeso y 1 de cada 3 niños y adolescentes padece de esta misma condición (34,6%), según el último informe del Sistema de Vigilancia Alimentario Nutricional (Sisvan) 2024 del Ministerio de Salud Pública.
De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) hasta 2022, la población de entre 5 y 19 años de edad, más de 390 millones presentaban sobrepeso u obesidad, superando así las cifras de bajo peso en la mayoría de las regiones del mundo.
Estos indicadores muestran una situación alarmante de obesidad infantil a nivel mundial y en nuestro país, debido a que los niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad tienen mayores probabilidades de mantener esa condición en la edad adulta y mayor riesgo de sufrir enfermedades crónicas no transmisibles, como las cardiovasculares, la diabetes o el cáncer.
“Se ha dado a nivel mundial, y también en Paraguay se está viendo, cada vez un mayor aumento de prevalencia de sobrepeso y obesidad”, explicó a Última Hora la doctora Claudia Fabiola Blanco, médica especialista en Endocrinología y Diabetología Pediátrica del Hospital de Clínicas.
La comida y el sedentarismo
Respecto al sobrepeso y obesidad, es que hay varios factores y en primer lugar se encuentra la base de la alimentación, debido a que hoy por hoy existe una menor frecuencia de consumo de alimentos naturales y el aumento del consumo de productos industrializados.
“Aumenta la compra de alimentos por delivery, salir a comer, toda la industria alimentaria que está por detrás de eso haciendo propaganda a comida chatarra, entonces está perdiéndose un poco la cultura de los alimentos naturales”, explicó.
En otro punto indicó que además de la mala alimentación, otro factor de la obesidad son los malos hábitos alimenticios y el estilo de vida actual.
“Los hábitos de alimentación son fundamentales. Hoy en día la gente cena tarde, no desayuna y el estilo de vida es inactivo. Por un lado, es la falta de oportunidades y la falta de ambientes seguros para poder tener actividad física, ya que los niños no salen a las veredas, no andan en bicicleta, no saltan a la cuerda y tienen mucha adicción por las pantallas, el celular como distractor, la televisión. Esos hábitos de sedentarismo están haciendo que aumente más la prevalencia de sobrepeso y obesidad”, indicó.
Añadió que el porcentaje de obesidad infantil en Paraguay oscila en aproximadamente entre un 30% y 40% de la población.
La diabetes infantil
La profesional explicó las diferencias de la diabetes tipo 1 y tipo 2.
“Cuando hablamos de diabetes tenemos que tener en cuenta que, sobre todo en la población pediátrica, existen dos tipos más frecuentes. El tipo 1 más frecuente es de origen autoinmune, no es por exceso de peso. El tipo 2 es el que, además de la carga genética necesaria, que serían los antecedentes familiares, tiene el factor como el exceso de peso y la alimentación inadecuada como desencadenante en edades tempranas”, explicó.
La especialista mencionó que existe un aumento de la diabetes tipo 2 en la población infantil, lo cual es alarmante y aproximadamente un 40% a 50% de los niños que son derivados en los consultorios de endocrinología tienen criterios de prediabetes.
“En general, estamos viendo más casos, antes veíamos casos muy aislados de diabetes tipo 2, y estamos viendo más casos, aunque la incidencia continúa siendo baja en alrededor de entre 1% y 4% de los casos de diabetes en niños, lo que vemos es que ya empieza a edades menores. Aproximadamente, un 40% a 50% de los niños que son derivados en los consultorios de endocrinología tienen algunos criterios de prediabetes.
Señaló que esta situación se registra sobre todo en la edad de pubertad o a partir de los 10 años donde existe un aumento de la resistencia a la insulina por los cambios hormonales.
¿Qué es la resistencia a la insulina?
La endocrinóloga comentó que la resistencia a la insulina es un trastorno metabólico en el cual las células de los músculos, la grasa y el hígado no responden bien a la hormona insulina, lo que dificulta que la glucosa de la sangre entre en ellas. Como respuesta, el páncreas produce más insulina para intentar compensar esta falla.
“Cuando hay un exceso de peso eso empeora porque aumento de peso es una condición inflamatoria y cuando también existe una carga alimentaria muy alta de carbohidratos, esto determina también un aumento de las necesidades de la insulina; por ende, el páncreas debe producir una mayor cantidad de insulina. A su vez, este exceso de adiposidad también puede afectar al páncreas”.
Blanco refirió que las señales de resistencia a la insulina es el aumento de pigmentación del cuello o las axilas, que se vuelven un poco más oscuros del tono normal de la piel.
Resaltó que después de los 10 años del menor es la edad en que se recomienda a las familias empezar a hacer los análisis a los chicos para determinar si padecen prediabetes o diabetes.
“Vemos más casos de resistencia a la insulina partir de los 10 a 12 años y, generalmente, desde los 12 años es que estamos viendo más casos de prediabetes, y 13, 14 años los casos predominantes de diabetes. Tuvimos algunos pacientes que ya fueron diagnosticados, por ejemplo, con 12 años y generalmente, estos son chicos con cuadros más graves y también con hipertensión arterial. No siempre es tan llamativo el exceso de peso en ellos porque ¿qué hace la diabetes? La diabetes es el estadio final de todas las alteraciones previas, entonces a veces el niño que estaba con exceso de peso comienza aparentemente a estar mejor porque se lo ve más delgado, pero no. El niño está comiendo mucho, está orinando mucho y si no se hace el diagnóstico eso puede agravarse”, aseveró.
Aumento de un tipo específico
La experta sostuvo que en el niño, la diabetes tipo 2 es más severa, porque a la hora de tener un diagnóstico muchas veces ya tienen complicaciones en su salud.
“La diabetes puede llevar a complicaciones renales, cardiovasculares, y nosotros vemos una mayor incidencia de complicaciones renales y de hipertensión arterial al diagnóstico en los niños que diagnosticamos este tipo de diabetes. El aumento de la prevalencia de sobrepeso de obesidad aumenta el riesgo de diabetes en la edad pediátrica y, de hecho, se está viendo ahora”, lamentó.
La especialista señaló que en el Hospital de Clínicas hay un porcentaje de diabetes infantil en un 10% a 20% de los niños que consultan en endocrinología y que un 40% a 50% tienen sobrepeso u obesidad.
Síntomas y señales de la diabetes
La médica acotó que las señales de diabetes serían una pérdida inexplicable de peso en un niño que está comiendo mucho, lo cual se denomina polifagia. Otra señal de alerta es tener sed excesiva y frecuentes ganas de orinar.
“Es importantísimo el control pediátrico periódico para ver cómo está la situación del peso de ese niño. En los casos en que, por ejemplo, tienen este oscurecimiento de la piel, en el cuello, axila, o que presentan también, además de la obesidad, alteraciones de la presión arterial, estos son niños que deben ser estudiados más profundamente para descartar diabetes y otras enfermedades relacionadas con el exceso de peso que puede ser el hígado graso metabólico”.
Fomentar la alimentación saludable
La médica comentó que las primeras prevenciones empiezan con la lactancia materna, lo cual disminuye el riesgo de diabetes y obesidad futura y que con la introducción de alimentos en el niño, cuando va creciendo se debe tratar de ir introduciendo alimentos saludables a la edad apropiada.
“Los niños pequeños saben comer frutas y verduras, pero a medida que los padres les introducen comida chatarra van dejando esa alimentación saludable y prefieren esos alimentos”, recalcó.
Además enfatizó que es sumamente necesario que en las instituciones educativas las cantinas sean saludables, tanto como en el desayuno y almuerzo escolar, dejando de lado las frituras o alimentos con muchos carbohidratos.
“Ahora que está habiendo desayuno escolar y almuerzo, también se debe programar o planificar bien que el niño haga un solo almuerzo, sobre todo aquel niño que presenta sobrepeso y obesidad. También se requiere de cantinas saludables. Las frutas no se venden tanto como se venden las empanadas fritas, las milanesas, entonces es fundamental tratar de promover comida saludable”, resaltó.
Asimismo añadió que se debe priorizar la actividad física en la escuela para evitar el sedentarismo “porque muchas veces esta es la única oportunidad de los niños de hacer ejercicios, actividad física, entonces también se deben hacer pausas activas en los colegios donde los chicos hagan algún movimiento y no prohibir el juego en los recreos”.
Precariedad del sistema de salud para tratamientos
La especialista sostuvo que el Programa Nacional de Diabetes garantiza la provisión de insulina para niños con diabetes tipo 1, pero persisten deudas históricas como la entrega de sensores de glucosa y microinfusoras. A esto se suma una aguda escasez de tiras reactivas en el Hospital de Clínicas y la ausencia en el sistema público de los nuevos fármacos inyectables para la diabetes tipo 2.
“Los niños para su tratamiento tienen el apoyo del programa de diabetes que les provee a los niños con diabetes tipo 1 las insulinas que necesitan para el tratamiento. Había un proyecto de proveer sensores de glucosa para todos que hasta el momento no se completa. También un proyecto de ampliar la disponibilidad de microinfusoras de insulina para los niños con diabetes tipo 1, pero eso tampoco está teniendo demasiado progreso porque en el caso de la diabetes tipo 1, el niño debe controlarse varias veces al día la glucosa, de cinco veces para arriba, para tener un buen control metabólico”, sostuvo.
Además comentó que en el Hospital de Clínicas están en falta las tiras para medir la glucosa.
“Este año tenemos problemas con la distribución de tiras, están en falta las tiras muchas veces en nuestros hospitales, sobre todo, este año. En el Hospital de Clínicas, para medir la glucosa en nuestros pacientes con diabetes no tenemos hace varios meses. Eso es respecto a diabetes tipo 1. De insulina, sí disponemos”.
Respecto a la diabetes tipo 2, indicó que el Ministerio de Salud cuenta con metformina, que es el tratamiento de primera línea para la diabetes tipo 2, pero que aún no se dispone de la provisión a la población general de los medicamentos nuevos contra la diabetes y la obesidad que serían los inyectables que ya están aprobados a partir de los 10 años.
“Esto también va a tener un impacto muy favorable a futuro para los niños que inician diabetes tipo 2, porque permite tratar uno de los problemas principales que llegó a la diabetes, que es el exceso de peso. Permite mejorar y está comprobado que así como en adultos permite también en los niños una mejor calidad de vida y eso le da un mejor pronóstico”, finalizó.
Para prevenir la diabetes tipo 2 en niños, es clave fomentar un estilo de vida saludable que incluya una alimentación equilibrada con menos bebidas azucaradas y más agua, reforzar la actividad física con al menos 60 minutos diarios y la reducción del tiempo frente a pantallas.
