A 90 años de la firma del protocolo de paz entre Paraguay y Bolivia.
Los desafíos del presente para los pueblos latinoamericanos ya no son trincheras ni ejércitos invasores. Son redes criminales transnacionales, narcotráfico, corrupción, desinformación y violencia urbana. Enfrentamos una guerra silenciosa que no se libra en campos de batalla, sino en las calles de nuestras ciudades, en las mentes de nuestros jóvenes, en la moral de nuestras instituciones.
Este aniversario debe servir para recordar con gratitud y honra a los miles de jóvenes que defendieron la patria y para renovar el compromiso con un Paraguay y una América Latina más justa, más solidaria, más segura. Defender la soberanía hoy significa fortalecer la educación, garantizar la justicia, erradicar la pobreza y combatir al crimen organizado.
La paz que hoy gozan nuestros pueblos debe traducirse en bienestar y prosperidad para quienes habitamos esta parte del globo. Es el camino hacia donde deben avanzar nuestros líderes.
La Nacion
