Viernes de Dolores: origen, qué significa y por qué es el viernes antes de Semana Santa
En este período, el objetivo es consolar a la Virgen María, quien, en la Semana Santa, pierde a su hijo, Jesucristo, que atraviesa el Calvario para morir en la cruz. Este acontecimiento culmina con la resurrección del Señor.
El Viernes de Dolores, una tradición muy arraigada
Esta jornada es uno de los momentos más esperados de la Semana Santa. Encuadrada en la quinta jornada de la Cuaresma, conmemora el sufrimiento por el que tuvo que pasar la Virgen María, madre de Jesucristo, durante el período anteriormente mencionado, que culminó en la crucifixión y posterior resurrección del Señor. Suele ser el viernes anterior al Domingo de Ramos, otro de los acontecimientos más esperados por parte de los fieles.
De acuerdo con los textos de la Biblia, los dolores que sintió la Virgen fueron siete:
- Primer dolor: una profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús.
- Segundo dolor: La huida a Egipto con el Niño Jesús, escapando de la orden de asesinato por parte de Herodes.
- Tercer dolor: Con 12 años, la pérdida durante tres jornadas de Jesús en el Templo de Jerusalén.
- Cuarto dolor: El encuentro de madre e hijo en el camino de este al Calvario.
- Quinto dolor: La crucifixión y posterior agonía de Jesucristo.
- Sexto dolor: El recibimiento del cuerpo sin vida de Jesús por parte de la Virgen María, después de ser bajado de la cruz.
- Séptimo dolor: El entierro de Jesucristo y la soledad que sintió tras el suceso la Virgen María.
La reforma litúrgica del Concilio Vaticano II, un detalle a tener en cuenta
Anteriormente, el Viernes de Dolores también conmemoraba la festividad relacionada con Nuestra Señora de los Dolores, la cual daba nombre a esta jornada. Sin embargo, se debe tener en cuenta un detalle fundamental, y ese es la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II. En dicho evento, se tomó la decisión de eliminar las fiestas que eran consideradas como ‘duplicadas’.
Esta conmemoración se consideró como tal, y el recordatorio de los Dolores de Nuestra Señora, tal y como indica El Norte de Castilla, fue eliminada. En su lugar, se sustituyó por la fiesta de Nuestra Señora de los Dolores, que se produce cada año el 15 de septiembre. A pesar de esto, en la tercera edición del Misal Romano, que data del año 2000, San Juan Pablo II tomó la decisión de introducir un recuerdo a los Dolores de la Santísima Virgen.
