Sexto día sin Tobías: Ejército despliega sus equipos para reforzar la búsqueda
A casi una semana del trágico incidente, la búsqueda del niño Tobías continúa sin descanso. Este miércoles, el operativo de rescate ha intensificado sus labores en la zona donde el menor fue visto por última vez siendo llevado por la corriente. El Gral. Brig. Pedro Rodríguez, encargado del Comando de Ingeniería del Ejército, confirmó que se están empleando entre 160 y 200 efectivos divididos en varios frentes simultáneos.
El hallazgo de una remera el día de ayer ha delimitado un nuevo perímetro de interés. “En este punto se está reforzando por hoy; es bastante cercano al lugar donde se encontró la remera ayer”, explicó el General Rodríguez a los medios de comunicación.
Operativo “Llover sobre mojado” y tanques de oxígeno
La estrategia del día se centra en la reiteración y la profundidad. Las autoridades han denominado la táctica como “llover sobre mojado”, que consiste en que un equipo de búsqueda sea seguido inmediatamente por otro para repasar la misma zona, asegurando que ningún indicio pase desapercibido.
Uno de los puntos más críticos es una alcantarilla paralela a la avenida de La Victoria, que conecta con las rutas PY01 y PY02. “Tiene aproximadamente un desarrollo de 1.000 metros. Ayer nuestra gente ingresó hasta 60 metros, hasta donde podían respirar”, detalló Rodríguez. Para superar esta barrera, hoy se ha provisto al personal de equipos autónomos con tanques de oxígeno, permitiendo a militares y bomberos ingresar a mayor profundidad en los túneles.
Cuatro frentes de búsqueda
El despliegue abarca actualmente cuatro puntos específicos:
- El punto de partida: Cercano al hallazgo de la prenda de vestir.
- La alcantarilla: Túnel de 1.000 metros bajo la Av. La Victoria.
- El dique de basura: Una acumulación de desechos cerca del Puesto de Comando (PC) que está siendo despejada manualmente.
- Zona de sedimentos: Un área señalada por un vecino del lugar, donde históricamente se acumulan restos tras los raudales. “No descartamos nada”, afirmó el comandante sobre este indicio ciudadano.
El desafío geográfico y la incertidumbre
El curso de agua donde se centra la búsqueda es un afluente del arroyo Tayuazapé, el cual desemboca en el arroyo San Lorenzo, y este a su vez en el Yukyry, finalizando en la cuenca del lago. La extensión del terreno y la falta de pistas claras representan el mayor desafío emocional y logístico para los rescatistas.
“La principal dificultad es entender mejor cómo se comporta el agua para poder encontrarlo. Porque uno piensa, si no lo encontramos en el agua, ni en la superficie, ¿dónde está?”, reflexionó el General, visiblemente conmocionado por la complejidad del caso.
Consultado sobre si existe una fecha límite para finalizar el operativo, el alto mando militar se remitió a las palabras del Ministro de Defensa Nacional. “No podemos hablar de un tiempo, no nos corresponde. Haremos nuestro mejor esfuerzo y mientras la superioridad nos indique que tengamos que estar aquí, estaremos aquí”. culminó diciendo.
