Senado, convertido una vez más en un circo político
Tras casi siete horas de sesión, el Senado vivió un espectáculo de acusaciones cruzadas, amenazas y polémicas paralelas: Norma "Yamy Nal" Aquino perdió su investidura por audios que la implican en supuestas coimas, venta de votos y reparto irregular de fondos, mientras Javier "Chaqueñito" Vera recibió 60 días de suspensión sin goce de sueldo. La bancada oficialista priorizó este drama interno cuando hay proyectos nacionales sensibles a la espera de tratamiento. Aun así, otra controversia sacude el poder: denuncias graves contra el presidente Santiago Peña por "sobres del poder", despidos irregulares y someter a un menor de edad y su familia a un polígrafo.
¿Qué sucedió?
Norma Aquino pierde la investidura; Javier Vera suspendido
Norma Aquino, conocida como "Yamy Nal", fue expulsada del Senado por su propia bancada, Honor Colorado, tras filtrarse audios que la implican en la presunta venta de votos, el uso irregular de una donación de Taiwán, entre otros actos de tráfico de influencias. Javier Vera, alias "Chaqueñito", aunque involucrado en los mismos audios, fue sancionado con 60 días de suspensión sin goce de sueldo, en lugar de la pérdida de investidura. La bancada de Honor Colorado lo decidió tras reuniones internas, mostrando posturas divididas sobre el grado del castigo para la senadora y para Vera.
Audios escandalosos: acusaciones graves
En los audios atribuidos a Aquino y Vera se alude a negociaciones internas sobre votos y a la distribución de millones en donaciones de Taiwán. Se menciona que USD 8 millones fueron donados, algunos senadores hablan de reparto irregular de esos fondos. Algunos de los implicados aludidos en los audios han exigido que Aquino se rectifique o ratifique.
¿Por qué parece un circo?
La exposición, discusión, intercambio de acusaciones en el Senado se prolongó durante casi siete horas, pero el resultado fue principalmente una puesta en escena de enfrentamientos políticos internos, más que un tratamiento de políticas públicas urgentes.
Legisladores de la oposición criticaron que se dedique tanto tiempo a lo que ellos consideran escándalos internos del oficialismo cuando hay temas socialmente sensibles sin resolver.
Políticas sociales en pausa
En paralelo, hay proyectos importantes que la ciudadanía espera: mejoras en salud, educación, infraestructura, transparencia. Muchos sienten que estos temas quedan en segundo plano ante escándalos mediáticos que, si bien tienen gravedad, se convierten en show político. Además, se critica que las denuncias no siempre desembocan en investigaciones reales, o que las sanciones sean seleccionadas según conveniencias políticas.
Tácticas partidarias, amenazas
Norma Aquino amenazó con presentar pedidos de pérdida de investidura contra otros senadores si su caso se convierte en lo que ella llama una "cacería de brujas".
Mientras tanto, desde dentro del oficialismo hay voces que opinan que la sanción aplicada a Vera es "leve" comparada con lo que piden otros sectores.
Escándalo paralelo: los "sobres del poder" y la polémica del polígrafo
Mientras el Senado se consumió en sus propios conflictos, otro escándalo sacude al Poder Ejecutivo:
Luz Maribel Candado Romero, ex funcionaria de la residencia presidencial (Mburuvicha Róga), denunció despido tras la desaparición de un sobre con dinero en efectivo, y acusa que fue sometida ella, su esposo, su hijo de 12 años y otros parientes a una prueba de polígrafo, además de evaluación a cargo de militares. La ex funcionaria afirma que la acusación le llegó informalmente después de que supuestamente una puerta quedara mal cerrada, y que el presidente le reclamó por la pérdida del dinero. El presidente Santiago Peña reaccionó calificando la denuncia como un "relato torcido"; negó que haya actuado irregularmente y sostuvo que todo se hizo conforme a derecho, con trato digno, y que él confía en la verdad, transparencia y justicia.
Lo que se deja de ver
Lo que debería pasar es debatirse y aprobarse leyes sociales urgentes en materia de salud, educación, empleo y transparencia. Lo que pasó en realidad fue que se dedicó casi todo el tiempo a acusaciones personales y al espectáculo político. Lo que debería pasar es que los escándalos internos deriven en investigaciones imparciales y sanciones equitativas. Lo que pasó en realidad es que las sanciones parecen determinadas por lealtades partidarias, salvadas o castigados según conveniencia.
