Recoleta trajo un valioso punto del Brasil
Recoleta FC firmó una de esas noches que quedarán marcadas en su historia al igualar 1-1 frente a Santos en Vila Belmiro, por la Copa Sudamericana. Un resultado que, más allá del trámite, se celebra como una auténtica hazaña.
El arranque fue adverso. El conjunto local golpeó temprano y pareció encaminar el partido con su jerarquía individual, encabezados por Neymar Jr.
Recoleta obligado a replegarse y ajustar sus líneas, logró hacer pie en el campo luego del golpe y resistió los siguientes ataques para mantenerse siempre en partido. Lejos de desmoronarse, el equipo paraguayo mostró carácter, orden y una notable disciplina táctica.
Con el correr de los minutos, Recoleta fue soltándose. Encontró espacios, equilibró el juego en el mediocampo y logró el empate desde el punto penal, por intermedio de Richart Báez, premio a su insistencia y a una actitud valiente en terreno ajeno.
En el complemento, el libreto fue resistir con inteligencia. Santos empujó, presionó y buscó romper la paridad, pero se encontró con una defensa firme y un equipo solidario, dispuesto a sostener el resultado hasta el final.
El pitazo selló mucho más que un empate. Un punto de oro para Recoleta en su primera salida fuera del país. En ese sentido, fue un debut soñado para el Canario, una declaración de carácter y una señal de que puede competir, incluso ante los gigantes del continente.
