Reajuste del salario mínimo aún sin acuerdo y próximo miércoles es la última reunión
El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores Auténtica (CUT-A), Bernardo Rojas, dijo que hoy nuevamente no se llegó a un acuerdo en torno al reajuste del salario mínimo tras la reunión del Conasam.
Asimismo, citó que estudios realizados por parte de los trabajadores revelan que el sueldo debe aumentar en G. 647.000, un “20% para equiparar de alguna medida la pérdida del poder adquisitivo”.
“Eso pedimos y al sector empresarial, sentémonos a negociar, si vos podés o no podés, cuánto podés, que nos digan, pero vamos a hablar. Nos levantamos sin nada otra vez, con nuestra propuesta a cuestas y nos vamos sin nada”, lamentó.
Asimismo, sostuvo que el Conasam “se tiene que reestructurar” para alcanzar un “estudio serio y responsable” en torno al reajuste. Otro punto que acotó es que su solicitud de que la prensa ingrese a la reunión fue rechazada, por lo que “todos los años perdemos nosotros 2 a 1″ en la tripartita.
Trabajadores irán hasta Peña
Rojas también aseguró que “nosotros no vamos a aceptar de ninguna manera ese 69.000″, que sería el reajuste que plantea el Gobierno de Santiago Peña.
“Vamos a irnos junto al presidente, en Mburuvicha Róga, todo entra dentro del plan”, citó, sin descartar manifestaciones o huelgas.
Por su parte, el presidente del Consejo, Jorge Rivas -quien representa al Estado- reiteró que el próximo miércoles será la última sesión ordinaria prevista dentro del calendario, aunque se podría declarar una sesión más.
“A pedido puede hacerse una sesión más. Conasam tiene en cuenta un montón de elementos y la decisión final es del presidente de la República. Nuestra tarea es tomar las propuestas a través del diálogo”, mencionó.
Conasam: sesiones “no necesariamente” deben ser públicas
En torno a que la prensa forme parte de las reuniones, Rivas alegó que las sesiones internas no son públicas y al tratarse de algo técnico “no necesariamente deben ser públicas”.
“Conasam va a elaborar sus memorias; en eso también tenemos un reglamento. Después de cada sesión los miembros van ante la prensa; los representantes expresan lo que desean de manera libre, a micrófono abierto”, argumentó para el rechazo de que las sesiones sean públicas.
