Tras ratificación del conteo, oposición consolida su retorno en Asunción
En un ambiente de júbilo y luciendo un distintivo color blanco, Soledad Núñez ofreció su primera conferencia de prensa tras confirmarse su triunfo en las urnas.
La virtual intendenta de Asunción, acompañada por la dirigencia de la Alianza y su equipo de control electoral, dio por iniciada la transición municipal asegurando que su gestión responderá a las necesidades urgentes de los 69 barrios capitalinos.
“En este preciso momento comienza la reconstrucción de nuestra querida capital. Con honestidad, integridad, trabajo e independencia para tomar las decisiones que una ciudad en terapia intensiva está pidiendo”, afirmó la ingeniera durante su alocución.
En su discurso, Núñez remarcó que su administración no hará distinciones políticas y asumirá el compromiso de trabajar tanto por quienes depositaron su confianza en ella como por aquellos que optaron por otras propuestas.
Asimismo, reivindicó nominalmente la atención prioritaria para sectores desde San Pablo, Sajonia, Obrero, Tacumbú y los Bañados, hasta Trinidad, Las Mercedes, Jara, Zeballos Cué y Loma Pytá.
Igualmente, destacó el trabajo en mesa de los apoderados e integrantes de la junta cívica: “Nuestros pechos fueron las murallas. Demostramos que no solo se puede ganar, sino que se puede gobernar bien”, aseveró.
A lo largo de su campaña y durante las conferencias de la jornada electoral, Soledad Núñez enfocó su mensaje en el electorado joven, apelando a una participación masiva para viabilizar el cambio en la capital.
Bajo la consigna “Juntos levantemos Asunción”, su programa de gobierno plantea cinco ejes prioritarios centrados en la transparencia radical, la modernización administrativa con trámites 100% digitales y una reforma financiera basada en un “presupuesto abierto” con contrataciones auditables en tiempo real para sanear el endeudamiento de la Comuna.
La propuesta de la intendenta electa abarca intervenciones clave en el mapa urbano, destacando la recuperación de la Franja Costera, el ordenamiento de los espacios públicos y un plan integral de veredas.
Además, establece un esquema de gestión directa en los 69 barrios asuncenos, con énfasis en el fortalecimiento de la recolección diferenciada de residuos y la iluminación de puntos críticos para reforzar la seguridad ciudadana.
Sin embargo, el verdadero desafío comenzará en diciembre con el denominado “día después”, cuando la nueva administración deba asumir una municipalidad en severa crisis financiera.
Con un pasivo crónico absorbido por una pesada masa salarial y el servicio de deuda de emisiones de bonos, la gestión entrante tendrá que equilibrar el reordenamiento de las arcas municipales con la respuesta inmediata al histórico déficit en pavimentación, desagüe pluvial y servicios básicos.