CONES identificó 550 títulos falsos en universidades privadas del país
El Consejo Nacional de Educación Superior (CONES) explicaron en conferencia de prensa ante la confusión ciudadana sobre las funciones de las instituciones que regulan la educación universitaria en Paraguay.
El ministro de Educación y Ciencias, y el presidente del CONES, Luis Ramírez junto al vicepresidente Hermenegildo Cohene y el secretario Cristino Bohnert Bauer, trazaron un recorrido histórico para explicar cómo se llegó a la actual situación de desorden institucional.
El vicepresidente de la institución recordó que antes de la ley 136 de 1993, solo existían la Universidad Nacional de Asunción y la Universidad Católica. Esa norma trajo un relativo orden, pero el verdadero problema comenzó con la ley 2529 de 2006, conocida como ley marco.
A partir de entonces, las universidades ya no necesitaban el dictamen del Consejo de Universidades para crear facultades, carreras o filiales. El resultado fue una explosión descontrolada y entre 2006 y 2010 surgieron decenas de universidades y aparecieron las llamadas “universidades de garaje”, con casos donde una sola casa de estudios llegó a abrir hasta 40 facultades simultáneamente.
Recién en 2013, con la ley 4995, se estableció un trabajo coordinado entre el CONES y la ANAES. El CONES habilita, la ANAES acredita, y si el informe es desfavorable, el CONES puede intervenir y hasta clausurar.
Las autoridades del CONES revelaron además cifras que dificultan el correcto funcionamiento de la institución. Hasta la fecha cuentan con más de 1.000 proyectos de habilitación atrasados, 400 reconocimientos de títulos extranjeros pendientes, y plazos vencidos para la actualización de más de 3.000 carreras. Todo esto, con apenas 41 funcionarios y 100 consultores, sin manual de funciones ni dirección ejecutiva.
“Mucho se habla del MEC, del CONES, de la ANAES, y no siempre queda claro qué hace cada uno”, señaló el presidente. Aclaró que el Ministerio de Educación no guarda copias de títulos ni certificados de estudio.
Ese material es exclusivo de las universidades. “Error e ignorancia de aquel que no sabe”, dijo, al responder a quienes reclaman datos que el MEC sencillamente no posee.
550 casos de denuncias
La primera denuncia del CONES incluyó unos 550 casos. Tras la investigación fiscal, unas 250 personas consiguieron trabajo con títulos adulterados que las propias universidades no reconocen como legítimos.
Esos títulos serán anulados por la Justicia, porque el MEC no puede intervenir directamente en las universidades debido a su autonomía. Por eso las denuncias se presentan ante el Ministerio Público. Actualmente, el CONES prepara una nueva denuncia por otros 300 títulos con indicios de irregularidades.
En paralelo, el CONES puso en marcha una serie de medidas para ordenar el sistema. Se creó el Registro Único del Estudiante de la Educación Superior (RUES), que permitirá la trazabilidad de los alumnos desde que ingresan hasta que egresan.
Se instaló un banco de evaluadores por sorteo para garantizar transparencia e idoneidad en el análisis de los proyectos universitarios. También se desarrolló un sistema nacional de créditos académicos para que las universidades paraguayas puedan hablar el mismo idioma que las del resto del mundo.
En el caso puntual de la carrera de medicina, después de dos años de trabajo, una comisión de especialistas entregó un nuevo modelo de habilitación que exige, entre otros puntos, que cada facultad cuente con un hospital escuela donde los estudiantes puedan hacer sus prácticas.
Otra medida clave fue la resolución que impide habilitar nuevas carreras cuando otras ya existentes o parecidas que no están acreditadas. Esto le dio a la ANAES la fuerza que antes no tenía para exigir el cumplimiento de los plazos. “Le hemos dado 2 años y medio más 20, son 22 años que estamos esperando”, explicó el presidente del CONES, al responder a quienes se quejan de que los plazos son demasiado ajustados.
Finalmente comentaron que más de 1.000 carreras inactivas fueron cerradas voluntariamente por las propias universidades. “Nosotros no estamos para perjudicar a nadie. Estamos para que la ley se cumpla y para que el ciudadano que quiere estudiar encuentre un lugar ordenado.”
