Irán abandona la mesa tras ultimátum lanzado por Trump
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para intentar poner fin a la guerra en Oriente Medio atravesaron este domingo su momento más delicado luego de que la delegación iraní abandonara temporalmente el recinto de las conversaciones en protesta por las nuevas amenazas lanzadas por el presidente estadounidense Donald Trump.
La agencia oficial iraní IRNA informó que los representantes de Teherán dejaron la mesa de diálogo después de que Trump advirtiera que Estados Unidos podría retomar los ataques contra la República Islámica si Irán no contenía las acciones de sus aliados regionales, especialmente el movimiento libanés Hezbolá.
Pese al fuerte incidente diplomático, fuentes cercanas a las negociaciones aseguraron que Irán no ha roto las conversaciones y que los mediadores de Catar y Pakistán continúan trabajando para mantener abierto el canal de diálogo.
Las reuniones se desarrollan en el exclusivo complejo de Bürgenstock, a orillas del lago Lucerna, bajo estrictas medidas de seguridad y en un ambiente marcado por la desconfianza mutua. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, encabeza la delegación de Washington y, antes del inicio de la jornada, afirmó haber constatado “progresos considerables” en las últimas horas.
Los equipos negociadores intentan transformar el memorando de entendimiento firmado días atrás en un acuerdo definitivo que permita consolidar un alto el fuego de 60 días y abrir una nueva etapa en las relaciones entre ambos países. Entre los puntos más sensibles figuran el levantamiento de sanciones petroleras, el desbloqueo de activos iraníes congelados y el futuro del programa nuclear de Teherán.
Sin embargo, el conflicto en Líbano y la decisión iraní de restablecer el bloqueo del estrecho de Ormuz han añadido una fuerte presión a las conversaciones. Teherán sostiene que no habrá un acuerdo duradero mientras continúen las operaciones militares israelíes en territorio libanés.
Aunque la jornada terminó sin una ruptura formal de las negociaciones, el episodio dejó al descubierto la fragilidad del proceso y la enorme distancia que todavía separa a Washington y Teherán en su intento de alcanzar un acuerdo histórico.
