Iglesia reacciona contra la burla a los cristianos en inauguración de los Juegos Olímpicos
En un comunicado publicado este sábado 27 de julio, la Conferencia Episcopal Francesa criticó las “escenas de escarnio y burla contra el cristianismo, que deploramos profundamente”.
“Agradecemos a las personas de otros credos religiosos que han expresado su solidaridad. Esta mañana, pensamos en todos los cristianos de todos los continentes que han sido heridos por el ultraje y la provocación de algunas escenas”, señalaron los obispos de Francia.
Javier Tebas Medrano, presidente de La Liga, como se conoce a la liga profesional de fútbol de España, se refirió a la blasfemia como algo “inaceptable, irrespetuoso, infame! Usar la imagen de la Última Cena en los Juegos Olímpicos de París es un insulto para los que somos cristianos. ¿Dónde queda el respeto por las creencias religiosas?”.
El Arzobispo de Santiago de Chile, Mons. Fernando Chomali, expresó en X su dolor y decepción por “la parodia grotesca de lo más sagrado que tenemos los católicos, la eucaristía”.
“La intolerancia de los ‘tolerantes’ no tiene límite. Así no se construye una sociedad fraterna. Fuimos testigos del nihilismo en su máxima expresión”, lamentó.
Los obispos de Francia reaccionaron ante el bochornoso espectáculo visto en París en la tarde del viernes último en la inauguración de los Juegos Olímpicos, divulgaron medios internacionales.
La Conferencia Episcopal de Francia resaltó con sorpresa que ayer (viernes) en París «la ceremonia de apertura ofreció al mundo entero momentos maravillosos, de belleza, de alegría, ricos de emociones y universalmente elogiados». Sin embargo, agrega que la ceremonia «incluyó escenas de burla y burla del cristianismo, que deploramos profundamente».
Después de la ceremonia, retransmitida por televisión, numerosos líderes de otras confesiones religiosas expresaron su solidaridad con la Iglesia católica francesa, señala el comunicado.
«Pensamos en todos los cristianos de todos los continentes que se han visto heridos por el exceso y la provocación de determinadas escenas», aseguraron los obispos franceses. «Esperamos que comprendan que la celebración olímpica va mucho más allá de los prejuicios ideológicos de unos pocos artistas», prosiguió la Conferencia Episcopal francesa.
Durante la inauguración de los Juegos Olímpicos hubo una actuación parodia incluyendo drag queens y una gran mujer con una corona de aureola, parodiando «La Última Cena», una pintura universalmente reconocible del artista renacentista Leonardo da Vinci de Cristo y sus apóstoles.
François Touvet, presidente del Consejo para la Comunicación del episcopado francés y obispo coadjutor de la diócesis de Fréjus-Toulon, dijo que protestaba «como muchos, contra este escandaloso y grave insulto cometido contra los cristianos en todo el mundo, sin olvidar los demás excesos del espectáculo”.
Algunos políticos franceses como Marion Marechal pidieron que no se mezcle al pueblo francés con los despropósitos vistos ayer a orillas del Sena: «A todos los cristianos de todo el mundo que ven la ceremonia inaugural y se sienten insultados por esta parodia drag queen de la Última Cena, sepan que no es Francia la que habla, sino una minoría de izquierda dispuesta a cualquier provocación», dijo la sobrina de Le Pen.
La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de 2024 en París provocó indignación internacional con imágenes de figuras religiosas e históricas con temática drag queen. Niños bailando con homosexuales, drag queen y mujeres barbudas se han visto en los actos inaugurales de los Juegos Olímpicos de París.
Salvatore Cordileone, arzobispo de San Francisco, USA, denunció que «el fundamentalismo secular se ha infiltrado ahora en los Juegos Olímpicos, hasta el punto de blasfemar la religión de más de mil millones de personas. ¿Harían eso con cualquier otra religión? Pido a todo nuestro pueblo que ore por el restablecimiento de la buena voluntad y el respeto». expresó.
El fundador de Tesla, Elon Musk, que compró la plataforma X, criticó la exhibición y dijo: «Esto fue extremadamente irrespetuoso hacia los cristianos».
