Flávio Bolsonaro busca sumar apoyo en masiva marcha religiosa
. La tradicional Marcha para Jesús, que se celebra cada año con motivo de la festividad del Corpus Christi, es uno de los mayores eventos religiosos de Latinoamérica, que volvió a reunir a personas de todas las edades en un clima festivo.
“El Mesías aguardado viene a buscarme... y toda rodilla se doblegará”, entonaba una de las numerosas cantantes góspel que actuabaial Flávio Bolsonaro.
La tradicional Marcha para Jesús, que se celebra cada año con motivo de la festividad del Corpus Christi, es uno de los mayores eventos religiosos de Latinoamérica, que volvió a reunir a personas de todas las edades en un clima festivo.
“El Mesías aguardado viene a buscarme... y toda rodilla se doblegará”, entonaba una de las numerosas cantantes góspel que actuaban encima de las carrozas, ante un público que tarareaba las canciones y levantaba los brazos al cielo en gesto de oración.o
Pese a los cánticos de amor, el evento no pudo evitar cargar con un tinte político, a menos de cinco meses de los comicios presidenciales de octubre.
La derecha usó su cercanía con el liderazgo de las iglesias evangélicas para presentarse como la mejor opción política de los fieles, frente al mandatario progresista Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a la reelección.
Flávio Bolsonaro se subió a la principal carroza de la marcha, junto a aliados como el gobernador del estado de São Paulo, Tarcísio de Freitas, y el alcalde de la ciudad, Ricardo Nunes.
“Brasil está pasando por una gran guerra espiritual”, declaró el senador, quien dijo sentirse “reenergizado” por la multitud y aseguró que “el mal” será “expulsado” del país en las elecciones.
A FAVOR. Los evangélicos representan ya el 27% de la población brasileña, mientras que el catolicismo ha retrocedido a mínimos, aunque se mantiene como la religión mayoritaria del país (57%), según datos del Gobierno.
El número de seguidores de las diferentes corrientes evangélicas avanzó 5,2 puntos entre 2010 y 2022, de acuerdo con el último censo.
De este contingente, alrededor del 70% votó por el ex presidente ultraderechista Jair Bolsonaro en los comicios de 2022 según las encuestas, una fuente de votos que el hijo no quiere desaprovechar.
Entre el gentío que seguía las carrozas, estaban las amigas Flaviane Sousa y Fernanda Corrêa, gerentes comerciales de 37 y 42 años, respectivamente, y vestidas con camisetas azules con la palabra “Jesús” estampada en letras de gran tamaño.
Para las dos es importante que el próximo presidente represente sus valores y se oponga al aborto y, aunque Lula no se ha mostrado abiertamente a favor de ampliar ese derecho, afirmaron que votarán por Bolsonaro por considerarlo “el menos peor”.
“Sus valores están más próximos de los nuestros”, aseguraron a EFE, antes de colocar como prioridades temas como la seguridad o la educación.
En la misma línea, Mauricio José, de 51 años y evangélico desde hace 10, dijo que Bolsonaro, que es católico como Lula, encarna mejor los “principios bíblicos”.
Una minoría pro Lula
Pese a que una mayoría de los evangélicos se decanta por la derecha, hay una minoría que se opone a la mezcla de política y religión y que prefiere a Lula. Francislane dos Santos, de 38 años y empleada de una clínica, opinó que es un “error” que los pastores usen el púlpito para pedir el voto para un determinado candidato y afirmó preferir que se mantengan neutrales en la contienda.
Arancel al trabajo forzoso
El Gobierno brasileño rechaza un posible arancel estadounidense sobre las importaciones por un supuesto uso de trabajo forzoso, escenario que tachó de “absurdo”, y advirtió que de materializarse, responderá con represalias.
El Ejecutivo de Luiz Inácio Lula da Silva expresó un “profundo desacuerdo” con las conclusiones preliminares presentadas ayer por la Oficina del Representante Comercial de EEUU sobre la importación por parte de 59 países y la Unión Europea de productos fabricados con trabajo forzoso.
Con base en esas conclusiones, el organismo propuso un arancel del 12,5% sobre este grupo de países.
En ese sentido, el Gobierno brasileño tachó en un comunicado de “lamentable” que las autoridades estadounidenses utilicen un tema tan delicado como “justificativa” para medidas “proteccionistas unilaterales”. En caso de que la amenaza se concrete, las autoridades brasileñas afirmaron que responderán con reciprocidad.
El posible arancel por trabajo forzoso se suma a otro del 25% que fue propuesto el lunes por la Oficina comercial estadounidense.
