Dos rodados calcinados podrían revelar la ruta de los asaltantes
Aproximadamente a las 12:30, agentes policiales fueron alertados por pescadores que realizaban actividades en la zona de Pira Pytã, a unos 114 kilómetros del casco urbano de Santa Rita.
Cuando los uniformados llegaron al lugar encontraron una escena reveladora: a solo seis metros de las aguas del Lago de Itaipú estaban los restos de dos vehículos completamente consumidos por el fuego. Se trata de un Toyota Corolla Cross y un Hyundai, rodados que, según los investigadores, habrían sido utilizados por la organización criminal que ejecutó el ataque simultáneo contra tres bancos y una casa de cambio en Santa Rita.
La ubicación exacta de los vehículos llamó poderosamente la atención de los agentes. La corta distancia entre los automóviles incendiados y el cauce hídrico llevó a los investigadores a sostener la siguiente hipótesis: la gavilla habría abandonado los rodados en el lugar, les prendió fuego para eliminar evidencias y posteriormente cruzó hacia Brasil utilizando una ruta fluvial previamente planificada.
Los investigadores creen que la operación fue cuidadosamente preparada y que cada integrante tenía funciones específicas. En ese esquema, un dato llamó especialmente la atención de los agentes: todo el trabajo relacionado con las explosiones habría sido realizado por un solo especialista.
Las fuentes policiales sostienen que el encargado de destruir accesos, abrir estructuras de seguridad y manipular las cargas explosivas sería un ciudadano brasileño con amplios conocimientos técnicos. Según los reportes, fue el único responsable de realizar la descarga y colocación de los explosivos en los distintos objetivos atacados durante la incursión criminal.
