Desvío de fondos de Copaco puede ser mayor de lo denunciado, estima fiscala
La fiscala Belinda Bobadilla inició la investigación en la Copaco, tras la denuncia presentada por sus propias autoridades ante el Ministerio Público, sobre supuesto desvío de fondos de 1.119 millones de guaraníes. La primera impresión que tuvo la agente es que la cifra de la denuncia podría aumentar.
Bobadilla se reunió con el presidente de la Copao, Óscar Stark, y su gabinete ayer en la sede de la empresa telefónica estatal y se interiorizó de cómo sería el modus operandi para el desvío de los fondos. Según lo que escuchó, ella quedó sorprendida y se hizo la idea de que los responsables pudieron haber llevado más dinero. No obstante, dijo que va a estudiar pormenorizadamente los documentos con su equipo de trabajo.
En la reunión, las autoridades de Copaco habilitaron al Ministerio Público el acceso al sistema de contabilidad de la institución para visualizar y entender lo que pasó. La fiscala dijo que la denuncia se refiere a asientos contables que se modificaron y mediante esta operación, los fondos terminaron en las cuentas privadas de dos altos funcionarios, principalmente.
Entonces, la idea es rastrear al usuario responsable de la modificación de los asientos contables, indicó.
“Se presentaron facturas supuestamente emitidas por la Municipalidad de Asunción por montos muy elevados. Estos montos se registraron en los asientos contables para que la institución pueda hacer el pago a través de transferencias bancarias desde las cuentas que se encuentran en el BNF”, comentó la agente fiscal.
“Estas transferencias bancarias previstas para la Municipalidad de Asunción eran en realidad dirigidas a personas particulares, dos de ellas funcionarios”, agregó. Comentó que, según la denuncia, se cargaron montos, conceptos y datos de facturas de pagos a favor de la Municipalidad de Asunción y después se alteraron esos asientos con otros importes y conceptos».
Explicaciones no convencieron
Stark confirmó que la maniobra fue descubierta a partir de movimientos contables irregulares y que cuando pedía explicación al supuesto responsable, le presentaba más dudas que aclaraciones. Entonces hizo una denuncia formal ante el Ministerio Público y la Procuraduría General de la República.
Las sospechas surgieron a inicios de enero, tras una operación llamativa registrada en una fecha con mínima actividad administrativa, lo que llevó a ordenar una auditoría exhaustiva de todos los pagos superiores a G. 10 millones. El relevamiento permitió reconstruir la ruta del dinero y confirmar múltiples transferencias irregulares.
Según la denuncia de las autoridades de Copaco, los 1.119 millones de guaraníes fueron a parar supuestamente a las cuentas particulares de Omar Cañete Roa, exgerente administrativo y financiero; Roque Valdez Centurión, exjefe del Departamento de Tesorería; y Franco Valdez, hijo de este último, quien no es funcionario de Copaco.
Stark solicitó a la Fiscalía el bloqueo inmediato de cuentas y activos. Los funcionarios denunciados ya fueron apartados de sus funciones y la Copaco anunció que prepara la desvinculación de los mismos vía judicial.
