Acción coordinada entre la Policía Civil y Militar de Ponta Porã atrás de ola de robos
Alrededor de las 10:30 am del jueves (18), un equipo de la Policía Militar fue llamado para investigar una denuncia presentada por Y.A.S.S., de 34 años, víctima de constantes robos desde principios de mes. Según el boletín, T.S.G., de 36 años, había estado invadiendo repetidamente la residencia de la víctima, robando herramientas, joyas, artículos para el hogar e incluso comida. El último episodio fue aún más audaz: el perpetrador habría derribado la puerta de la propiedad y se habría llevado varios pedazos, incluido un juego de ollas.
El cerco policial se cerró después de que se informara que el sospechoso se escondería en un lote abandonado en la Rua Astolfo do Amaral, barrio de Jardim Planalto. En la escena, la policía atrapó a T.S.G. con un cuchillo y tres paquetes de crack, así como varias herramientas ya identificado por el propietario.
Interrogado por las autoridades, el sospechoso confesó tanto los robos como el traslado de los objetos a terceros. También reveló que vendió las sartenes por R$ 40 en una conveniencia ubicada en la calle Manduirama, barrio residencial de Ponta Porã I.
Al llegar al establecimiento comercial, conducido por J.P.S., de 56 años, la policía encontró no solo las sartenes reconocidas por la víctima, sino también numerosos artículos sospechosos. Entre ellos había cubos llenos de cables de cobre, 21 teléfonos celulares, Computadora portátil, cámaras de seguridad, máquina de tarjetas y varios equipos electrónicos, todos comprometidos o adquiridos sin prueba legal de origen. Para agravar el escenario, municiones de varios calibres (.38, .357, 9 mm, 7.62 mm y 5.56 mm), levantando aún más sospechas sobre actividades ilícitas en el sitio.
Sorprendida por la presencia policial y la cantidad de artículos sin origen confirmado, la propietaria de la tienda admitió que suele comprar objetos para reciclar y "promete" pertenencias traídas por usuarios de la región, pero dijo que no la conocía origen criminal.
Tanto T.S.G., autor de los robos en serie, como J.P.S., designado como receptor de los bienes robados, fueron detenidos y enviados a la Primera Comisaría de Policía Civil para responder por los crímenes cometidos.
La acción refuerza la importancia de la integración policial en la lucha contra los delitos contra la propiedad y la acogida, un delito tan dañino como el propio robo porque perpetúa el ciclo ilícito en la ciudad. La policía continúa investigando posibles vínculos entre el establecimiento y otros casos similares que han ocurrido en los últimos meses.
