Abogada afirma que censar la identidad de género viola el derecho constitucional a la intimidad
La propuesta de recolectar datos sobre la orientación sexual e identidad de género en los censos nacionales representa, para un sector jurídico, una intromisión estatal en la esfera privada de los ciudadanos.
La abogada Dannia Ríos fundamentó su postura en el Artículo 33 de la Constitución Nacional, el cual garantiza que el derecho a la intimidad es inviolable.
Según la profesional, la conducta privada de las personas adultas, mientras no afecte a terceros, debe permanecer exenta de la autoridad pública. Estas declaraciones fueron vertidas en el programa El programa ese por La Tribu 650 AM.
Inviolabilidad del ámbito privado y sexualidad adulta
La sexualidad consentida entre adultos pertenece exclusivamente al ámbito de la intimidad personal, por lo que el registro de estas prácticas por parte del Estado resulta, según Ríos, un absurdo jurídico.
El censo, históricamente diseñado para recopilar datos objetivos como sexo biológico, edad y nivel educativo, perdería su rigor técnico al introducir variables volátiles.
La abogada señaló que preguntar con quién o cómo se mantienen relaciones íntimas no aporta a la estadística nacional y solo busca visibilizar lo privado con fines políticos.
Subjetividad de la autopercepción en las estadísticas oficiales
La introducción de la identidad de género en los instrumentos del INE es cuestionada por basarse en la autopercepción, un concepto que carece de neutralidad estadística.
Ríos argumentó que la autodeclaración de género abre un abanico infinito de posibilidades que incluye desde la transedad hasta la transespecie, desdibujando la realidad biológica necesaria para las políticas públicas. }Para la jurista, convertir una preferencia subjetiva en una categoría estadística oficial es una estrategia para forzar cambios en el Código Civil y la estructura social paraguaya.
Financiamiento internacional y agendas de ideología de género
La militante provida denunció que organizaciones como It Gets Better y DIVEXES no representan causas orgánicas de la sociedad paraguaya, sino que son filiales de entidades estadounidenses.
Estas ONGs locales actuarían como vehículos de una agenda internacional financiada por corporaciones globales para avanzar en la denominada ideología de género. Ríos alertó que estas iniciativas aparecen simultáneamente en diversos países del sur global, buscando chocar frontalmente con la cultura, las leyes y las tradiciones de las naciones receptoras.
El riesgo de equiparar uniones del mismo sexo al matrimonio
En el ámbito de la protección jurídica, la abogada explicó que el matrimonio entre hombre y mujer es la única institución declarada de orden público por ser la base de la familia. Esta distinción no es un capricho, sino una necesidad lógica y natural para garantizar la perpetuidad de la raza humana y el desarrollo armónico de los niños.
Ríos subrayó que la Constitución Nacional prioriza este núcleo sobre otros tipos de uniones, ya que de él depende que la sociedad permanezca y se renueve de manera integral.
Soluciones jurídicas para la sucesión patrimonial en parejas
Ante la consulta sobre la desprotección económica de las parejas homosexuales al fallecer uno de sus miembros, la abogada señaló que la respuesta legal es el testamento.
El Código Civil paraguayo ofrece todas las facilidades necesarias para que cualquier persona pueda heredar sus bienes a otra, independientemente del vínculo sentimental. Por lo tanto, Ríos argumentó que no es necesario crear figuras legales que equiparen estas uniones al matrimonio para resolver cuestiones de patrimonio y herencia que ya tienen solución jurídica.
Preocupación por la infancia y la malla curricular educativa
Uno de los puntos más sensibles de la crítica jurídica es la intención de introducir la temática LGBT dentro de la educación obligatoria de niños y adolescentes.
La abogada advirtió que proyectos de ley contra la discriminación suelen esconder la obligación de enseñar la identidad de género en las escuelas, lo que vulnera la identidad de los menores.
La mujer de leyex cuestionó si los padres estarían dispuestos a que el Estado plantee a sus hijos que su sexo biológico es una construcción opcional, afectando su desarrollo psicológico temprano.
El absurdo de la identidad de género en la atención médica
La jurista calificó como una “ridiculez” la posibilidad de que personas que se autoperciben como mujeres, pero poseen biología masculina, exijan atención en especialidades como la ginecología.
Ríos utilizó este ejemplo para ilustrar cómo la negación de la biología en la ley conduce a situaciones absurdas que saturan el sistema de salud.
Según su visión, la identidad de género colisiona con el sentido común y la lógica médica, donde los órganos y las patologías responden a la realidad física y no a la percepción individual.
El uso estratégico de traumas históricos en la comunicación
La abogada analizó el lema “somos más que 108” como un uso estratégico y astuto de un trauma histórico para legitimar demandas actuales de censado.
Si bien el episodio de la dictadura de Stroessner es un hecho oscuro, Ríos sostuvo que no justifica la conversión de una preferencia sexual en una categoría estadística nacional.
La propaganda política, a su juicio, busca presionar al INE para generar datos que luego se utilicen como palanca para exigir subsidios, cuotas y privilegios específicos para ciertos colectivos.
Defensa de la libertad y el orden público establecido
Para concluir, Ríos reafirmó que mientras no exista una vulneración de un bien jurídico protegido, como en casos de abuso sexual infantil, el Estado no tiene potestad para intervenir.
El respeto a la dignidad humana es igual para todos los ciudadanos, pero esto no implica la obligación de crear políticas públicas basadas en el comportamiento íntimo. La abogada instó a mantener el debate jurídico en un plano de seriedad y profundidad, protegiendo siempre las bases institucionales que sostienen a la familia como fundamento de la sociedad.
LA TRIBUNA
